Autopista de peaje R5 en Madrid

La AP-41 entre Madrid y Toledo aún no ha entrado en fase de liquidación.

El Ministerio de Fomento sacará al mercado las nueve autopistas quebradas en dos lotes, a partir del próximo mes de febrero de 2018, una vez comience a gestionarlas la Sociedad Estatal de Infraestructuras Terrestres, Seittsa. Desde el Gobierno han asegurado que su principal objetivo es garantizar que las vías sigan en servicio para los ciudadanos.

En el segundo mes del año se espera que revierta al Estado la R-4 de Madrid, mientras que la R-2, R-3, R-5, M-12 y la AP-36 Ocaña-Murcia, así como la circunvalación de Alicante y la autopista Cartagena-Vera lo harán previsiblemente en marzo. Por su parte, la AP-41 entre Madrid y Toledo aún no ha entrado en fase de liquidación.

El calendario que maneja Fomento, pese a ello, incluye la relicitación cerca del mes de junio, tal y como asegura el diario Cinco Días, que indica que el Ministerio prevé ingresar entre 700 y 1.000 millones de euros en este proceso. En el caso de la AP-41 podría anticiparse el concurso aunque aún no haya sido liquidada.

Las vías, cuya nueva concesión durará 25 años, han cerrado 2017 con una intensidad media de 4.200 vehículos diarios, lo que implica un incremento medio del 8,6% respecto a 2016. Una vez transferidas a Seittsa, se iniciará un plazo de seis meses para que el Gobierno fije la Responsabilidad Patrimonial de la Administración.

Sus estimaciones sitúan esta cantidad cerca de los 2.000 millones de euros, pero los acreedores de las autopistas pretenden exigir unos 4.500 millones, ya que su reversión al Estado se debe a la caída de la demanda por la crisis y los sobrecostes en las expropiaciones.