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Se trata de la última de las nueve autopistas quebradas que el Gobierno planeaba rescatar.

El Ministerio de Fomento ya ha iniciado los trámites para asumir la gestión de la carretera AP-41 que une Madrid y Toledo, la última de las nueve autopistas quebradas que planeaba rescatar.

Así, se ha puesto ya en conocimiento del Consejo de Ministros la incoación del expediente de resolución del contrato de concesión de esta vía, cuya sociedad concesionaria se encuentra en liquidación.

El proceso exige una serie de trámites, como la audiencia al contratista, el informe de la Abogacía de Estado o el del Consejo de Estado, en los que ya se está avanzando. Una vez finalizado, será el Consejo de Ministros quien dicte la resolución del contrato.

Además, el Gobierno ha autorizado que se dicten medidas provisionales para determinar la fecha en que la empresa estatal Seittsa, que ya gestiona las otras ocho vías quebradas, tomará oficialmente el control de la AP-41.

A partir de entones, se aplicará también el descuento del 30% que está en vigor desde el 15 de enero en las cuatro radiales de Madrid, la autopista que une la capital con el aeropuerto de Barajas, la de Ocaña-La Roda, la de Cartagena-Vera y la Circunvalación de Alicante.