El 40% de los conductores europeos no realiza la pausa recomendada de dos horas en los trayectos largos. Por ello, alertarles cuando están cansados o distraídos podría ayudar a mantener la seguridad en las carreteras.

Está demostrado que la fatiga es un factor que influye en hasta el 25% de los accidentes viales graves y mortales, pues aunque el cerebro procesa enormes cantidades de información al conducir, el conductor no reacciona igual cuando está cansado o su mente empieza a divagar.

En colaboración con neurocientíficos, Ford está estudiando las respuestas cerebrales que revelan los lapsos de concentración, de modo que sea posible relacionar los escaneos con sus manifestaciones físicas, como los cambios en el ritmo cardíaco o la respiración.

Si se detectara una pérdida de concentración, por ejemplo, en un cambio en la variabilidad de los latidos del corazón a través de la tecnología portátil, el vehículo podría alertar al conductor.

Desarrollo de la investigación

La investigación se está llevando a cabo sobre el mapeo de patrones cerebrales a las reacciones del conductor, a través de Uniklinik RWTH Aachen, en Alemania. Los participantes deben completar una simulación de conducción mientras su actividad cerebral es escaneada por una máquina de resonancia magnética.

El escenario, diseñado con tecnología de videojuegos, consiste en una autopista de tres carriles por la noche en la que un vehículo del carril central frena repentinamente y el conductor tiene que mover el coche hacia la izquierda o la derecha, utilizando un dispositivo de mano. Además, reciben indicaciones a través de los sonidos del motor para saber a qué carril es seguro desplazarse.

La máquina de resonancia magnética escanea el cerebro antes y durante estas acciones, mientras los investigadores miden la rapidez con la que el participante reacciona. También controlan que tome la decisión correcta, así como los cambios en el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y otras medidas fisiológicas.

Este proyecto podría llevar la monitorización del conductor un paso más allá y garantizar una transición más suave hacia la conducción de vehículos con funciones avanzadas de asistencia al conductor, de modo que los usuarios no se vuelvan excesivamente dependientes de estas tecnologías.