El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha recibido esta semana en Madrid a la comisaria europea de Transporte, Violeta Bulc.

Durante la reunión, Ábalos ha confirmado a la comisaria el giro del Gobierno español en lo referente a la legislación social y laboral en el transporte por carretera y su adhesión, aunque con ciertos condicionantes, a la Alianza por la Carretera.

En este sentido, España es partidaria “de alcanzar un acuerdo global en el Paquete de Movilidad«, como ha indicado el propio ministro de Fomento, para lo que reclama «un esfuerzo” de todos los actores implicados.

Ábalos ha confirmado a Bulc la participación de nuestro país en el plan de acción de la Alianza por la Carretera, especialmente en lo que se refiere a la protección social de los trabajadores y a la lucha contra el fraude, ya que, en su opinión, «todos los ciudadanos europeos deben tener los mismos derechos y la misma protección social”, indicó.

Así pues, el ministro cree que es imprescindible la creación de un marco normativo que homogeinice la aplicación de las normas relativas a la Directiva de trabajadores desplazados en los distintos países en el transporte internacional y de cabotaje, aunque también se ha mostrado partidario de que flexibilice el descanso semanal para favorecer la vuelta a casa, y de que no se establezcan normas de cabotaje más restrictivas que las que existen actualmente, porque, a su juicio, supondrían una pérdida de competitividad para nuestras empresas, algo que ya avanzó a mediados de junio.

Reunión con el Comité Nacional

Por otra parte, Ábalos también ha anunciado que el próximo 18 de julio se reunirá con los representantes del sector del transporte en el Comité Nacional de Transporte «para escuchar sus preocupaciones y así iremos forjando las prioridades para España en los aspectos sociales del paquete de movilidad”, en el mismo sentido ya dado a conocer en el Senado.

En definitiva, en el ánimo del nuevo titular de Fomento parecen pugnar su pulsión política en favor de una Europa social, por un lado, y, por otro, la necesidad de atender a la realidad de un sector que necesita flexibilidad y no rigidices. Parece, por tanto, que Ábalos espera a recibir el feedback de los transportistas en unos días para definir finalmente su política en este ámbito.