GLS Spain ha celebrado el ‘Driver Day’ con más de 70 empleados y una nueva imagen de marca en la calle, iniciativa de carácter interno que la compañía de logística y transporte realiza mensualmente con la participación de sus empleados.

Durante el último lunes de cada mes, el personal de oficina cambia su escritorio de trabajo por una furgoneta para vivir de primera mano las tareas y desafíos a los que se enfrentan diariamente los compañeros de reparto.

El Driver Day de este último lunes de octubre, el segundo tras la pandemia, ha adquirido un matiz especial al ser el primero que se celebra bajo la nueva identidad corporativa del grupo GLS.

Esta acción se llevó a cabo por primera vez en 2014 bajo el nombre de ‘Día del Mensajero’, que pasó a llamarse ‘Driver Day’ tras la compra de ASM-Redyser por parte de la empresa de paquetería GLS, internacionalizando así el concepto de la actividad.

Tras siete años, más de 400 participantes y 40 ediciones a sus espaldas, el ‘Driver Day’ es un ejercicio de empatía que trata de poner en valor la imprescindible y valiosa labor que realiza el personal de reparto.

Asimismo, busca que los trabajadores de oficina puedan aprender de los retos cotidianos con los que conviven los mensajeros, fomentar la comunicación interna y el intercambio recíproco de experiencia, detectar oportunidades de mejora y tener un contacto directo con el cliente final.