Barcelona es una plaza en la que la pelea por los pocos activos logísticos existentes es dura, circunstancia que, además, se ha recrudecido con la actual crisis sanitaria, en la que ha incrementado la necesidad de espacio de almacenamiento en algunos segmentos, especialmente en las áreas más próximas a las grandes ciudades.

En este contexto, Goodman está ultimando la adquisición de las antiguas naves de General Cable en la localidad barcelonesa de Montcada I Reixac, que tienen una superficie total de 37.000 m² por unos nueve millones de euros, según Idealista.

La promotora tendría previsto renovar, demolición mediante, una instalación cuyas características no se adaptan a las necesidades logísticas existentes en la actualidad, especialmente en zonas con tan poca oferta como es el mercado barcelonés y en áreas tan próximas al núcleo urbano principal, Barcelona, en este caso.

También en Cataluña, Goodman tiene en marcha un proyecto con un inmueble multinivel de 29.400 m² de superficie en el municipio barcelonés de Castellbisbal, que contará con dos plantas de 14.700 m² y 10,5 metros de altura libre.

Por otro lado, estudia la adquisición de nuevos activos fuera de la M-40 en Madrid y más allá de la Ronda de Dalt en el caso de Barcelona, en una apuesta por la logística de proximidad, en línea con la evolución de la demanda en el mercado.