AP-68 a su paso por Guipúzcoa.

Avanza el proyecto de la administración guipuzcoana para establecer un peaje en Echegárate.

La Diputación Foral de Guipúzcoa ha encargado recientemente la elaboración de un informe relativo al modelo de gestión en su red de carreteras, sobre el ámbito competencial y su adecuación a las exigencias del derecho comunitario europeo.

Dicho estudio se establece como el primer paso para la implantación de los peajes a vehículos pesados en la N-I, en Irún y el puerto de Echegárate, que la nueva administración espera poner en marcha en 2016.

La intención de recuperar un proyecto que no había cuajado anteriormente en la región fue dada a conocer a mediados de septiembre por el diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, durante su comparecencia ante la Comisión de Instituciones, Gobierno y Reglamento de las Juntas Generales.

Aunque el diputado señaló en dicha comparecencia que aún se estaban manejando los aspectos jurídicos de la iniciativa, apenas dos semanas más tarde, la diputada de infraestructuras viarias, Aintzane Oiarbide, afirmaba que «la decisión de implantar el peaje ya estaba tomada».

Oposición del sector transporte

No obstante, la diputada también indicó que su departamento «intentaría llegar a acuerdos con el transporte por carretera», un sector que desde que saltó la noticia ha venido organizando concentraciones en contra del nuevo peaje. 

En concreto, desde el sindicato de transportistas Hiru llevan meses manifestándose para frenar una iniciativa que, según afirman, provocará un «daño irreparable» a la red de transporte guipuzcoana «que ya se encuentra en peligro de extinción».

Ahora, la Diputación ha dado un nuevo paso con el nuevo informe encargado al despacho de abogados Cuatrecasas, por un importe de 72.600 euros, IVA incluido, según recoge el Boletín Oficial de Guipúzcoa.