Los cambios en los hábitos de consumo que ha generado la pandemia han impulsado los volúmenes del comrcio electrónico, que, según reporta Zebra Technologies Corporation, ha crecido un 44% en 2020.

Así pues, se ha acelerado una tendencia que existe desde hace años y que ejerce una enorme presión sobre los almacenes y los centros de distribución, de manera especial sobre los empleados que deben gestionar un número de pedidos en aumento.

Como consecuencia, las empresas han incrementado las contrataciones de personal de almacén para mover más pedidos, de tal modo, que, según calcula Zebra, en septiembre de 2020 se han contratado a 1,25 millones de trabajadores en el sector de almacenes y depósitos, más que en cualquier otro periodo de los últimos diez años.

Pese al incremento de personal en estas áreas, los grandes volúmenes de trabajo plantean retos relacionados con los procesos de adaptación a los puestos de trabajo, así como en la fuerte estacionalidad que marcan los picos de incidencia de la pandemia.

Ante el alto grado de incertidumbre se abren paso los sistemas inteligentes de gestión de personal, centrados en automatizar los procesos de optimización de la mano de obra y proporcionar una solución completa para racionalizar los presupuestos, las previsiones y los calendarios de trabajo.

Estas soluciones pueden detectar rápidamente los cambios en los patrones de datos y crear los modelos de previsión más adecuados para tener en cuenta la carga de trabajo del almacén, las preferencias de los empleados, las normas de igualdad corporativa y as regulaciones laborales entre otros aspectos.

Estos programas permiten así responder a los rápidos cambios en la carga de trabajo del almacén, así como mejorar el compromiso de los empleados, a partir de esquemas de trabajo más previsibles.