La eliminación desde este 1 de septiembre de los peajes en la AP-2 y la AP-7 supondrá, según el Gremi de Transports i Logística de Catalunya, un ahorro de 2.000 euros por camión al año.

Además, este ahorro afecta a todos los vehículos pesados que circulan en esta zona, toda vez que desde hace años existe un desvío obligatorio desde la N-II que les fuerza a utilizar las vías de peaje en sus desplazamientos desde 2013 por razonas de seguridad vial.

Sin embargo, esta buena noticia podría ser temporal si el Gobierno saca adelante su proyecto de tasa de pago por uso para la red de alta capacidad del Estado, tal y como tiene previsto en el plan de recuperación enviado a Bruselas hace unos meses.

Este mismo fin de semana, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha defendido esta idea, como un mecanismo «justo» y parecido al que se utiliza en otros países de nuestro entorno para sufragar los cada vez más ingentes gastos que supone el mantenimiento de una de las redes viarias más extensas de la Unión Europea.

Unos 12.000 vehículos industriales circulan cada día por estas vías hacia la frontera de La Junquera.