La ralentización de la recuperación económica, unida a la creciente incertidumbre sobre si los ERTEs de fuerza mayor se aplicarán al sector aéreo y en qué condiciones, han llevado a Iberia de iniciar negociaciones con sus sindicatos sobre un ERTE por causas organizativas y productivas.

La aerolínea estima que debido a la lenta recuperación tanto de los vuelos de largo radio y de conexión como de los viajes de negocios y a las prohibiciones, necesita seguir aplicando medidas de ajuste y así se lo informó el pasado viernes, 17 de septiembre a sus sindicatos.

De igual modo, la compañía calcula que continúa en niveles de capacidad de entre un 30% y un 3%5 inferiores a los de 2019 debido, principalmente, a las restricciones al turismo con los Estados Unidos, América Latina, Japón y China.

Esto le ha llevado a empezar a negociar un ERTE por causas organizativas y productivas, que la aerolínea considera «necesario para poder seguir ajustando sus recursos a la capacidad real y proteger el empleo«.

Así mismo, Iberia estima quee las conversaciones sobre este ERTE se iniciarían sin perjuicio de las decisiones que pueda adoptar Iberia respecto a los ERTEs de fuerza mayor, una vez que se conozca el resultado de las negociaciones que desarrollan los agentes social a nivel global, dadas las incertidumbres que percibe sobre si los ERTEs de fuerza mayor se aplicarán al sector aéreo.

Iberia considera que los ERTE de fuerza mayor, que está aplicando la compañía, han sido una herramienta fundamental para salvaguardar el empleo durante lo que estima «la peor crisis de la aviación».