En un reciente comunicado de Jon Abrahamsson, consejero delegado de Ikea, a los trabajadores y proveedores de la cadena, señala que la fuerte caída experimentada en el último ejercicio en la disponibilidad de materias primas, seguirá afectando, a su juicio, a la cadena de suministro de Ikea en 2022, en un contexto en el que, según indica, se están realizado grandes esfuerzos para mantener en stock sus productos, especialmente de los que acumulan más demanda.

El consejero delegado de la sueca también ha hecho referencia a los incrementos a escala global en los precios del transporte y las materias primas, aunque también afirma que la compañía se esforzará por mantener precios asequibles a pesar del aumento de los costes y sin perder de vista la sostenibilidad, que es uno de los rasgos distintivos de la cadena escandinava.

Los cambios en los hábitos de consumo que ha acelerado la pandemia están llevando a Ikea a dedicar más recursos a su visión omnicanal, a la vista de que sus canales on-line de venta han recibido el pasado ejercicio más de 5.000 millones de visitantes este año y de que sus ventas de comercio electrónico se han incrementado en un 73%, en un contexto en el que sus tiendas representan el 26% de sus ventas totales.

Durante el último año fiscal, las ventas de la multinacional sueca del mueble han alcanzado los 41.900 millones de euros.