Los transitarios que operan en buena parte de los principales puertos españoles han detectado en los últimos meses gran cantidad problemas en los trámites aduaneros que afectan al correcto desarrollo de las operaciones de importación y exportación.

Esta situación causa, como se puso de manifiesto en el Congreso de Feteia celebrado recientemente en Vigo, perjuicios muy significativos a los tráficos internacionales de mercancías y, en definitiva, al comercio exterior de nuestro país, dado que muchas empresas optan por trasladar sus operaciones de comercio exterior a otros puertos, ya sean en España o en otros países de la Unión Europea.

Entre los principales problemas existentes se encuentran, según refieren los propios transitarios, las interpretaciones restrictivas de los protocolos de gestión documental, los excesos de celo en la interpretación de los protocolos, la falta de inspectores en algunos casos o exceso de inspectores en otros, horarios no adaptados a las necesidades del mercado y disparidad de interpretaciones.

Problemas en Vigo, Barcelona, Algeciras y Madrid

Concretamente, se han detectado dificultades en la importación de pescado congelado a través del puerto de Vigo, en la exportación de diferentes productos en contenedores, fundamentalmente madera en bruto y fruta en el puerto de Barcelona.

De igual modo, en el puerto de Algeciras hay retrasos en las gestiones relacionadas con Sanidad Exterior y en la inspección fitosanitaria obligatoria de productos hortofrutícolas marroquíes.

En el aeropuerto de Madrid, los transitarios afirman que faltan funcionarios de aduana y que, como consecuencia, los trámites se alargan.

Para mejorar y facilitar los trámites aduaneros, Feteia aboga por la unificación de criterios, mejorar la prestación de los servicios de control y aplicar correctamente las normas UE y ponen como ejemplos de buenas prácticas los casos de los puertos de Bilbao y Valencia.