La aplicación del nuevo Código Aduanero de la Unión (CAU) ha supuesto que las terminales marítimas hayan adoptado un papel activo en el control y gestión de las entradas de mercancías en el territorio aduanero de la UE, los transbordos de mercancía itinerante y el control de las mercancías destinadas a la exportación.

Sin embargo, este cambio también ha supuesto, a juicio de Anesco, un incremento de costes para las empresas terminalistas, que están asumiendo nuevas funciones que conllevan un aumento de los recursos humanos y materiales, así como una mayor responsabilidad aduanera y, por consiguiente, una incidencia en mayores costes de operación.

Así mismo, en este contexto, la patronal pide que la implementación de la notificación G5, un nuevo procedimiento aduanero para la entrada y traslado de mercancías en ADTs que entró en vigor el pasado 1 de diciembre, «se implemente lo antes posible en todos los puertos para agilizar y mejorar el control de estos procesos».

Para Anesco, «este procedimiento, totalmente telemático, pretende agilizar trámites en un mundo que apuesta claramente por la digitalización, al tiempo que crea un nuevo contexto de seguridad y de garantía de las operaciones comerciales».