El proceso de electrificación en el transporte es la historia de una carrera tecnológica que, sin embargo, también hunde sus raíces en desarrollos bien conocidos para conseguir los ambiciosos objetivos de descarbonización que se persiguen con cada vez más ahínco.

Este es el caso, por ejemplo, de las baterías de 12V, un elemento crítico imprescindible para que el motor de cualquier automóvil arranque desde hace largo tiempo.

De igual manera, los vehículos eléctricos e híbridos emplean baterías de 12V avanzadas para gestionar el incremento de las cargas eléctricas y las funciones de seguridad críticas.

En este sentido, estos equipos proporcionan asistencia al sistema eléctrico cuando la batería principal está apagada o si falla, por lo que desempeñan un papel crucial.

Así mismo, en los vehículos comerciales e industriales existen cada vez más dispositivos electrónicos y de otros tipos alimentados con electricidad y que, en el actual escenario de sostenibilidad medioambiental, tienden cada vez más a funcionar con baterías para evitar consumir gasóleo.

Como consecuencia, en este contexto, es factible que a medida que vaya incrementándose el uso de la electrónica en los vehículos, hasta llegar a la conducción autónoma, la necesidad de soluciones de potencia avanzadas de baja tensión continuará creciendo.

Así pues, dado que los avances y las nuevas aplicaciones se han traducido en una mayor demanda de baterías a escala global, Clarios ha adaptado su cartera de baterías a los cambios que está experimentando el mercado, con la incorporación de baterías de fibra de vidrio absorbente y las baterías de electrolito líquido avanzado que, con una vida útil hasta tres veces más larga que la de las baterías convencionales, se adaptan a las elevadas demandas de energía para vehículos eléctricos e híbridos.

Del mismo modo, el fabricante alemán, dado que las baterías de plomo son el producto de consumo más reciclado, ha puesto en marcha un sistema de recogida de ciclo cerrado para el diseño, fabricación, recuperación y reciclado de baterías de vehículos y ha conseguido que el diseño de sus baterías permita recuperar hasta el 99% de los materiales empleados en su fabricación.