Si la crisis sanitaria ha resultado una prueba de estrés para el sector logístico, la recuperación económica va a suponer un aldabonazo para la transformación de un sector que busca adaptarse a los cambios que se están produciendo en la gestión de las cadenas de suministro y que solo el tiempo dirá si serán duraderos.

En este sentido, UNO estima que la logística es “uno de los sectores más importantes para el futuro de la economía española”, y ha abogado por un mayor respaldo de las administraciones públicas.

Francisco Aranda, presidente de la patronal logística, en una jornada celebrada en Zaragoza este jueves ha afirmado que “necesitamos salir de esta crisis reduciendo costes e impulsando retos como la sostenibilidad y la digitalización del sector”.

Para ello, Aranda considera «clave que las administraciones públicas hagan un reparto riguroso de los fondos #NextGeneration” y asevera que “debemos ser prioritarios y parte importante del destino de esas ayudas, para seguir generando empleo y riqueza dentro de nuestro país; nos jugamos nuestro futuro”.

En este marco complejo e incierto, el sector logístico tiene que abordar dos procesos imparables, como son la transformación digital y el cambio de modelo energético, con el fin de apuntalar su competitividad y su sostenibilidad medioambiental, entre otros aspectos.