La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), haciéndose eco de las informaciones publicadas sobre la más que posible subida por parte del Gobierno de la fiscalidad del gasóleo, ha manifestado su hartazgo a que desde el Gobierno se planteen, de forma periódica, la puesta en marcha de nuevos impuestos que afectan a la actividad del transporte de mercancías por carretera.

Parece claro que este aumento en la fiscalidad hasta equipararla con la de la gasolina, lo que equivaldría una subida de hasta 15 céntimos de euro por litro, repercutiría de forma negativa en el conjunto de la economía española, que parece comenzar a resentirse, con un a ralentización del crecimiento en el segundo trimestre del 2018.

En opinión de la patronal del transporte de mercancías por carretera, “es difícil de entender por qué el Gobierno se empeña en poner en marcha políticas fiscales que se ceban sobre un sector de actividad, como es el del transporte de mercancías por carretera”.

Además de ser un importante generador de riqueza y empleo, “juega un papel estratégico como engranaje para el correcto funcionamiento de la industria, el turismo y el comercio, por citar solamente aquellos ejemplos con mayor peso en el PIB español”, continúa el comunicado de la CETM hecho público en la tarde de este pasado jueves.

Trato equilibrado y justo

Para la Confederación Empresarial, poner barreras fiscales al desarrollo del transporte de mercancías por carretera que, paradójicamente, ya es uno de los sectores de actividad que mayores cargas impositivas soporta, “es una imprudencia que la economía Española no puede permitirse ni este sector aceptar”.

La CETM reclama al Gobierno un trato equilibrado y justo que facilite al sector del  transporte por carretera continuar prestando a la sociedad española y europea un servicio de calidad, flexible, puntual y sostenibleque logra que el 85% de los productos que cada día consumimos llegue a su destino de forma eficaz y a costes competitivos”.