Iba el sector del transporte a la reunión de esta semana con la DGT con ganas de batalla, pero se ha encontrado con unos responsables de Tráfico receptivos.

Así pues, el departamento que dirige Pere Navarro estudiará las propuestas realizadas por el Comité Nacional en relación, sobre todo, con las nuevas restricciones en la AP-1 a la altura de Burgos, para lo que se propone como alternativa que los camiones puedan circular por la N-1, dado que ya no existe peaje

De igual modo, también se ha analizado la saturación existente en las áreas de servicio de la AP-7 desde que los camiones están obligados a utilizarla, entre Alicante y Tarragona.

Además, por otra parte, se ha incidido en la posibilidad de permitir que los transportistas abandonar la autopista de peaje hacia la carretera nacional N-340 para repostar o descansar e incorporarse de nuevo a la autopista por la siguiente salida en el sentido de la marcha, lo que aliviaría a corto plazo dicha situación de colapso e inseguridad que soportan las áreas de descanso de la autopista.

En principio, la DGT se ha comprometido a dar una respuesta a todas estas peticiones en el plazo de unas semanas, aunque también hay que tener en cuenta la especial sensibilidad que tiene con la seguridad vial los actuales responsables de Tráfico, así como la concienciación que existe a este respecto también en el Ministerio de Transportes, a la vista, sobre todo, de recientes normativas como la que ha vuelto a afectar a la AP-68 en La Rioja, por poner un caso.