En línea con la controvertida iniciativa francesa, la DGT también trabaja en la elaboración de una norma de señalización de ángulos muertos para vehículos pesados.

Tráfico contempla esta iniciativa dentro del desarrollo de trabajos que lleva a cabo para adaptar la normativa que regula la movilidad urbana, un ámbito que está viviendo cambios acelerados en los últimos años y que deberá adaptarse para incluir una regulación acorde para nuevos vehículos y servicios de uso exlusivo en ciudad.

En este sentido, la medida de señalización de ángulos muertos está especialmente pensada para evitar afectaciones a colectivos vulnerables en el tráfico urbano, como peatones o vehículos especialmente sensibles como bicicletas, motor o patinetes, entre otros.

Sin embargo, la medida adoptada en Francia ha causado un fuerte revuelo en toda la Unión Europea que ha provocado la reacción de la IRU, que ha reclamado a la Comisión Europea.

Así pues, la Comisión estima que la regulación debe guardar un equilibrio adecuado entre la seguridad y la libre circulación de los vehículos, así como tener en cuenta el impacto que tiene al ponerse en marcha en el contexto de una crisis sanitaria que, a su juicio, “no es el momento apropiado para tomar esta medida” .

Es de esperar que este aspecto de la seguridad vial requiera de una norma europea para su implantación definitiva en toda la Unión.