La DGT ultima la instrucción que permitirá la colocación de las nuevas señales en vehículos comerciales e industriales que tienen dificultad para detectar la presencia de otros usuarios en espacios muy cercanos de su contorno.

La idea no es nueva, de hecho ya hay países en los que es obligatorio, como Francia, desde el 1 de enero de 2021, y otros que lo promueven pero con carácter voluntario, como es el caso de Alemania.

Uno de los motivos que ha llevado a la DGT a seguir esta acción, que se está analizando en la Unión Europea para la disminución del riesgo de accidente mediante la mejora de la visibilidad del conductor en vehículos comerciales y pesados, es el protagonismo de estos vehículos en la siniestralidad urbana.

El modelo de configuración de movilidad de las ciudades está sufriendo una transformación que debe considerarse en las nuevas estrategias preventivas.

Analizando los meses de enero a junio de 2021 destacan los siniestros donde se han visto implicados con vehículos pesados o furgonetas, el 12% de bicicletas, el 20% de motocicletas y el 8% de vehículos de movilidad personal (VMP).

La necesidad de esta señal es alertar a los demás usuarios de que el vehículo al que se acerca no podrá verlos en los espacios en los que vea la señal adherida, en definitiva recuerda los ángulos muertos de ese camión, autobús o furgoneta.

Los usuarios menos voluminosos son más propensos a quedar en la zona oculta del conductor de vehículos comerciales o pesados (más de nueve plazas o más de 3.500 kg de MMA) y esta alerta es de especial importancia para los usuarios más vulnerables como los peatones o los que no disponen de carrocería de protección como las bicicletas, los ciclomotores o las motos.

Los vehículos pesados ​​son más altos y voluminosos que otros y estas circunstancias les crean a sus conductores cuatro puntos ciegos que dejan estas áreas fuera de su campo de visión, localizados en el frontal, debajo de su parabrisas, así como en las partes lateral y trasera.