Tras el terremoto causado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) al autorizar a las plataformas digitales a realizar servicios de paquetería sin necesidad de contar con autorización administrativa, ahora la batalla legal parece decantarse hacia la regulación de estas actividades de acuerdo con las normas que rigen el sector postal.

En este contexto, recientemente la Audiencia Nacional ha concedido medidas cautelares en un recurso presentado por Amazon contra la resolución de la CNMC que le obliga a cumplir con la legislación postal y, en consecuencia, ha estimado que Amazon Spain Fulfillment y Amazon Road Transport Spain deben registrarse como operadores postales.

Sin embargo, esta obligación no incluye a los autónomos que trabajan subcontratados para ambas filiales de la norteamericana en España.

Por otra parte, Competencia se ha reafirmado esta misma semana, según informa Europa Press, en que las nuevas empresas de paquetería no requieren de una autorización previa, sino que tan solo tienen que presentar una declaración responsable ante las autoridades.

Por este motivo, el órgano regulador estima que las empresas VTC como Uber o Cabify no necesitan autorización para el transporte de mercancías para realizar una actividad de transporte de pequeña paquetería.

Al menos de momento, esta es la línea que parece delimitar, de un lado, el ámbito postal, en el que actúa, según Competencia, Amazon, que gestiona los envíos y actuaría, grosso modo, como un intermediario similar a Correos, en este caso electrónico, entre remitente y destinatario de un envío, y, de otro, las plataformas digitales, que se encargarían de realizar simples servicios de reparto y que, a juicio de la CNMC, realizan una operativa similar a las paqueteras.