Una encuesta realizada por ToolsGroup, en colaboración con CSCMP, entre más de 200 profesionales de la cadena de suministro de todo el mundo ha determinado que sólo el 3% de las empresas dice no haber sufrido ningún impacto comercial relacionado con la crisis del Covid-19.

Además, el 42% ha acelerado sus planes de digitalización durante este periodo. El 90%, de hecho, está inmerso en proyectos de este tipo, y más de la mitad de los que afirman estar cosechando los beneficios de la transformación digital creen que están gestionando mejor la incertidumbre de la demanda y de sus proveedores.

Esto demuestra la importancia de la tecnología y de la digitalización para poder gestionar eficazmente las disrupciones de la cadena. Cabe apuntar que solamente el 13% de los que se encuentran en una fase incipiente en el proceso dice estar gestionando bien esta incertidumbre.

Los principales factores que impulsan la digitalización de la planificación son la capacidad de seguir la evolución de los comportamientos y expectativas de los clientes, la necesidad de aumentar la automatización para centrarse en actividades de mayor valor añadido y la mejora del rendimiento empresarial.

No obstante, los encuestados también valoran la mejora de los niveles de servicio al cliente, la mejora de la reacción frente a las disrupciones y el aumento de la resiliencia de la cadena de suministro.

Principales obstáculos

En lo que se refiere a los obstáculos encontrados para la transformación digital, el 41% señala la falta de competencias del personal, pues este proceso requiere habilidades para la gestión del cambio y la toma de decisiones, además de las habilidades técnicas estándar de los planificadores.

La falta de datos o la mala calidad de los mismos también es un problema a tener en cuenta, seguida de la incertidumbre relacionada con el Covid-19, la rigidez de algunas estructuras tecnológicas y el miedo al cambio.

El estudio concluye, asimismo, que tecnologías para la previsión de la demanda y la optimización de los inventarios, que automatizan la toma de decisiones y liberan capital de trabajo a la vez que garantizan el servicio, son las principales prioridades de inversión.