Durante los últimos meses se han venido conociendo diversas sentencias en relación con el cártel de camiones que se han producido en diferentes juzgados españoles.

Mientras que algunas de las sentencias dictadas han sido plenamente favorables para los intereses de los transportistas, otras, por el contrario, han dado la razón a los fabricantes de vehículos por unos motivos u otros, que van desde la necesidad de dirigirse contra la matriz de cada marca, hasta la debilidad de la prueba pericial.

En todas ellas, sin embargo, existe un elemento común. Para resolver el objeto del litigio, los jueces han valorado de manera especial la llamada prueba pericial, es decir, las cuentas en las que se basan los demandantes para argumentar de manera más o menos convincente el daño que ha existido en la compra de cualquier camión durante el período en que estuvo en funcionamiento el cártel sancionado por la Comisión Europea.

Lo cierto, en todo caso, también es que algunos bufetes de abogados han hecho un trabajo de calidad en el peritaje del daño, pero, por otro lado, las marcas cuentan también con un poderoso arsenal legal a su disposición para defender sus posiciones.

Así las cosas, todo parece indicar que, salvo alguna sentencia que ya es firme porque no ha sido recurrida en plazo, muchos de los pleitos que ahora tienen sus primeras resoluciones acabarán llegando a instancias superiores hasta acabar en el Tribunal Supremo, que habrá de dirimir cada caso concreto.