Las cooperativas agroalimentarias extremeñas han pedido formalmente a las autoridades que «disminuya la presión en el control de los vehículos de transporte de tomate que realiza la Guardia Civil durante los meses de recogida de esta hortaliza».

La organización empresarial considera que la actuación inspectora «está siendo excesiva y está impidiendo el normal desarrollo de esta campaña», justo en plena campaña del tomate en Extremadura, cuando «se incrementan el número de vehículos pesados que transportan este producto desde las explotaciones productoras a las industrias transformadoras, para transportar los más de dos millones de toneladas de tomate, en unos 100.000 desplazamientos (en torno a 1.500 desplazamientos diarios)».

Sin embargo, la entidad también defiende que «durante los últimos años ha descendido de forma progresiva el número de incidentes de tráfico ocasionados por el transporte de tomate, la cantidad de material retirado de las calzadas y, con todo ello, el número de sanciones impuestas», algo que, en su opinión, confirma que el sector «realiza un gran esfuerzo para mejorar las condiciones en las que se realiza el transporte, respetando los aspectos esenciales que garantizan la seguridad vial».

Como consecuencia, solicita que se rebaje una presión que, en su opinión, es «excesiva en muchas ocasiones» y que «dificulta el trabajo que realizan los productores e industrias de sus cooperativas asociadas, con la importancia que tiene este sector para la economía regional».