De nuevo se está dejando notar un cuello de botella en la emisión de tarjetas de tacógrafo por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre que estaría produciendo un retraso importante en la expedición de estos documentos esenciales para el trabajo diario de los conductores profesionales.

Es más posible que las alteraciones que se están produciendo en el suministro de componentes electrónicos a nivel mundial esté detrás de este incremento en los tiempos de gestión y envío de las tarjetas

Según los cálculos de Froet, la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre tarda tres semanas en enviar la tarjeta, que junto a los días necesarios para solicitarla en la administración regional competente, pueden llegar a sobrepasar los 45 días desde el inicio de la tramitación en algunas comunidades autónomas.

La organización empresarial murciana estima que, pese a que la normativa refleja que se entregará una nueva tarjeta antes de la fecha de caducidad, la realidad indica que en muchos casos se envía días e incluso semanas después de la caducidad.

Las estimaciones de la patronal incluyen siete días para solicitar la vinculación del conductor, cinco días para la revisión de la solicitud, tres semanas para la fabricación de la tarjeta, así como otros doce días como máximo para el envío y la recepción de la tarjeta.

En este sentido, a la vista de los plazos, Froet recomienda a los conductores que se soliciten estos documentos con una antelación mínima de 45 días para evitar cualquier tipo de problema al volante, aunque en España se permite conducir sin la tarjeta cuando, por caducidad de la misma y tras haber presentado la solicitud para su renovación en tiempo y forma, la autoridad competente aún no nos ha entregado la nueva.