Parece ser que una de las soluciones transitorias que se está encontrando en el Reino Unido para paliar la atroz escasez de conductores profesionales que sufre en el país pasa por utilizar a las empresas extranjeras que llevan mercancía al país para realizar servicios de cabotaje en sus trayectos de vuelta hacia el territorio continental europeo.

Esta situación beneficia a los transportistas españoles en estos servicios, que de este modo han visto cómo cuentan con más seguridad para realizar nuevos servicios en sus caminos de regreso y, además, con precios al alza, dada la alterada situación que vive la cadena logística británica tras el ‘Brexit’.

Según la patronal del transporte del país, a primeros de agosto se necesitaban 100.000 conductores de camiones para cumplir con la demanda del mercado, toda vez que, tras la salida del Reino Unido de de la UE, muchos conductores europeos han regresado a sus países de origen.

Así mismo, con las trabas fronterizas tras el ‘Brexit’, muchos trabajadores han preferido quedarse trabajando dentro de la Unión Europea, como refiere Froet.

Sin embargo, la patronal murciana también recuerda que tras el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Reino Unido vigente desde el 1 de enero de 2021, hay nuevas reglas y condiciones para las operaciones de cabotaje, que habrán de cumplirse en todo caso.