Una reciente encuesta llevada a cabo por la IRU entre 202 empresas de transporte por carretera, tanto de mercancías como de viajeros, indica que existe una alarmante escasez de conductores profesionales y que, además, todo parece apuntar a que este problema se va a agravar a corto plazo.

La organización internacional cifra la escasez actual de conductores en el país en el 20%, lo que significa que en la actualidad uno de cada cinco puestos está sin cubrir, en una tendencia similar a la que ya se da en otros países europeos como el Reino Unido, Alemania, Bélgica, Noruega y Rumanía.

Además, la falta de conductores en España subirá un 18% para el año 2020, e incluso podría alcanzar hasta el 30% en el plazo de un año, a la vista del parón registrado en la contratación, si no se toman medidas con carácter inmediato, como demanda la institución.

La IRU apuesta por abrir la entrada al colectivo de conductores profesionales a jóvenes y mujeres, por lo que apuesta por rebajar la edad mínima para poder obtener permisos de conducir profesionales, a la vista de que el chófer español medio es un hombre de 46 años de edad.

De igual modo, la patronal también pretende mejorar la formación del colectivo, con el fin de ofrecer una buena imagen del sector.