La falta de apoyo de la Generalitat de Cataluña ha hecho que el Gobierno central haya decidido retirar su proyecto para ampliar el aeropuerto de El Prat, con el fin de convertirlo en un hub internacional.

Esta misma semana, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, se ha mostrado «sorprendida» por las recientes declaraciones del presidente del Ejecutivo autonómico catalán y de sus portavoces.

En este mismo sentido, Sánchez ha apuntado que «es imposible llevar a buen término un proyecto de tanta envergadura como éste sin un apoyo nítido y sin fisuras por parte de la Generalitat», ya que, a su juicio, «todos los grandes proyectos requieren de grandes consensos institucionales».

Así mismo, la ministra defiende que «es evidente que la Generalitat de Cataluña no tiene una decisión madura sobre esta gran inversión.  En los últimos días el Govern ha cambiado su posición. Incluso hemos conocido que miembros del Govern de la Generalitat puede que asistan a la manifestación del día 19 en contra de este proyecto».

Al mismo tiempo, Sánchez también ha defendido el cumplimiento de la normativa medioambiental en la iniciativa, algo que le hubiera convertido, a su juicio, en un «referente de la sostenibilidad medioambiental no sólo por la conservación y el respeto a un entorno de alto valor ecológico, sino también por todas las medidas asociadas al Plan de Acción Climática de Aena».

Según los datos de Transportes, el proyecto de ampliación de la instalación aeroportuaria barcelonesa hubiera supuesto la generación de 365.000 empleos totales, una contribución de casi el 9% del PIB y una inversión de 1.700 millones de euros.