La falta de liquidez que ahoga a las pequeñas y medianas empresas, así como a los autónomos, se extiende como una negra sombra a sus proveedores, a los que, según una reciente encuesta de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, les tardan más en pagar.

En concreto, el análisis estima que un 74% de los más de 700 participantes entrevistados empiezan a no poder pagar en plazo a sus clientes.

Así mismo, para un 39%, los que más están tardando en pagarles son los autónomos y las empresas de pequeña dimensión, y para el 35%, las PYMEs.

Ante esta situación, un 72% de las empresas considera que hubiera sido útil el funcionamiento de un régimen sancionador que multara a las empresas morosas durante la crisis sanitaria.

En este marco, lo que más preocupa a corto plazo es la falta de actividad, con un 82% de los encuestados, la falta de liquidez, con un 61%, y el mantenimiento de la plantilla, con un 42%.

Así mismo, en relación con otros aspectos relativos a los pagos a proveedores, el estudio desvela que en líneas generales el confirming sigue siendo igual de habitual como medio de pago para el 83% de los participantes.

Por otra parte, un 41% ha tenido problemas para realizar la facturación a sus clientes debido a la crisis del coronavirus, mientras que un 37% tiene problemas con la recepción de los contratos firmados por sus clientes y un 9% ha firmado nuevos contratos con cláusulas más abusivas que antes relacionadas con el pago.