Escasos días después de la toma de posesión de los miembros del nuevo Ejecutivo, el Gobierno ha activado la emergencia climática en España, lo que implica empezar a tomar medidas para transitar hacia una economía más sostenible.

Así mismo, el Gobierno también ha declarado sus intenciones en relación con el progresivo abandono de los combustibles fósiles, hasta dejarlos totalmente de lado en el horizonte de 2050.

Dentro de este marco, el Ejecutivo parece decidido a iniciar una revisión en profundidad de las ayudas existentes actualmente para la compra de derivados del petróleo, con el fin de que solo se mantengan aquellos que obedezcan a cuestiones sociales meridianamente justificadas.

Fiscalidad verde

De igual modo, también se iniciará un proceso para establecer nuevos impuestos dentro de lo que se ha dado en llamar fiscalidad verde, que se centrará en disuadir del uso de los combustibles más contaminantes, aunque, según el propio Ejecutivo, «sin afán recaudatorio».

Esta declaración de intenciones parece indicar que el Gobierno podría retomar la senda iniciada en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado que finalmente no salió adelante y que recogía una subida del tipo impositivo del gasóleo, hasta equipararlo al de la gasolina, lo que supondría un aumento de la recaudación por este concepto cifrado en aquel momento en 670 millones de euros.

De igual modo, estaría por ver si la revisión del Gobierno afectaría a la figura del gasóleo profesional y en qué medida si finalmente le alcanza la revisión que se afronta ahora.