La actual situación de incertidumbre ha contribuido a poner en valor el papel que juega la gestión logística como elemento clave para la competitividad empresarial.

Además, la logística también ha ganado peso en la opinión de los consumidores a la hora de valorar un servicio, hasta el punto de convertirse en lo que Antonio Iglesias, director del Máster de Logística y Cadena de Suministro de ESIC Business & Marketing Schoo, señala como «el marketing del siglo XXI, pues el servicio al cliente cada día tiene mayor peso y está proporcionado desde esta área”.

En este sentido, los profesionales de la logística se han convertido en un importante canal de relación entre empresas y consumidores y la gestión de la cadena de suministro juega un papel, como señala  Iglesias, “de un pegamento que une todos los puntos de la empresa, y si no se tiene en cuenta y se abandona, se perderá gran parte de los esfuerzos de comunicación hechos y no se conseguirán los resultados estimados”.

Por ello, contar con una cadena de suministro bien diseñada es fundamental para obtener los resultados deseados a partir de cinco claves que aporta la logística, como son la gestión de stocks, logística inversa, trazabilidad, preparación de medios y última milla.

En este ámbito, la figura del director de logística adquiere un peso fundamental dentro de las organizaciones, así como la gestión de la información que genera la cadena de suministro para una correcta toma de decisiones en un escenario de incertidumbre.