La huelga general del pasado viernes en Francia ha supuesto un paso más en la agitación social que vive el país, con fuertes movilizaciones encadenadas en los últimos meses que se deben a diferentes motivos.

Tal y como estaba previsto, los transportes de viajeros en las principales ciudades del país se han visto gravemente afectados y, de igual modo, también se han registrado bloqueos en diversas carreteras galas, mientras que, al mismo tiempo, los estibadores de los principales puertos franceses terminan hoy también sus 72 horas de movilización para protestar contra el cambio en las pensiones.

Además, la huelga también ha afectado profundamente al tráfico del operador ferroviario SNCF, tanto en el movimiento de viajeros, como en el de mercancías.

En las carreteras, los transportistas españoles han intentado minimizar el impacto de las movilizaciones en sus viajes, adelantando o atrasando salidas, aunque en el caso del Arco Mediterráneo la situación se produce justo cuando ha pasado el primer gran temporal del año, con un profundo impacto sobre el sector hortofrutícola de toda la cuenta mediterránea.

De igual modo, los principales sindicatos franceses parecen dispuestos a convocar nuevas movilizaciones para protestar contra la reforma de las pensiones que pretende imponer el Gobierno galo que tendrían lugar los días 30 y 31 de enero, con afectaciones tanto en el transporte por carretera, como en el ferroviario y en los puertos.