Hasta las medidas más desesperadas valen para evitar que la burocracia y las medidas sanitarias mal entendidas pongan al borde del precipicio la economía europea.

En este sentido, la IRU ha remitido esta semana una carta a la canciller alemana Angela Merkel en relación  el caos que se está extendiendo por la red de transporte de mercancías de Europa debido a las nuevas restricciones fronterizas que ha tomado su Gobierno para los conductores de camiones.

La organización empresarial europea estima que la negativa de Alemania a eximir a los conductores de camiones profesionales de las pruebas obligatorias de la covid-19 «rompe sus compromisos anteriores sobre los carriles verdes de la UE y la libre circulación de mercancías y, además, no ayuda a frenar el virus».

De igual manera, a juicio de la patronal europea del transporte, a medida que otros países replican estas medidas, «se está creando una reacción en cadena en toda Europa, lo que paraliza las cadenas de suministro».

Consecuentemente, la IRU cosidera que “la decisión unilateral de Alemania bloquea la libre circulación de mercancías, lo que afecta a las cadenas de suministro en toda la UE. Los supermercados, hospitales y fábricas pronto verán problemas de suministro en Europa y más allá».

Así pues, la organización solicita a la canciller que «exima de inmediato a los conductores de camiones de las pruebas obligatorias de covid-19 para que puedan hacer su trabajo y mantener las cadenas de suministro en movimiento», ya que, en su opinión, «el lugar de Alemania debería estar una vez más en el corazón de una Europa unida en la lucha contra la pandemia, sin causar caos con restricciones fronterizas miopes y sin sentido”.