El Ministerio de Trabajo ha dado por concluidas sin un acuerdo definitivo las reuniones con organizaciones empresariales y sindicales para negociar el contenido de la futura ‘Ley Rider’, salvo el consenso en lo relativo a la consideración como trabajadores asalariados para los repartidores de comida a domicilio.

La norma se alineará con la sentencia del Supremo para considerar a los repartidores como trabajadores asalariados, aunque aún no hay un texto definitivo de la norma, que el Ministerio se ha comprometido a enviar a las partes

Pese a eso, según informa Comisiones Obreras, el Gobierno se ha comprometido a presentar un documento de síntesis de las propuestas presentadas por las partes, sobre el que las organizaciones sindicales y empresariales tomarán posición.

A partir de este momento únicamente se producirá, según el Gobierno, alguna reunión de carácter técnico si se considera necesario para perfeccionar técnicamente el texto de cara a su remisión al Parlamento para su aprobación como proyecto legislativo, si así se decide.

Los sindicatos esperan que la norma se alinee con la sentencia del Tribunal Supremo en relación con la condición laboral de los riders, aunque, al tiempo, lamentan la intención expresada por el Gobierno de que este reconocimiento de la relación laboral se limite a los repartidores de comida y no abarque a quienes, en las mismas condiciones descritas por la sentencia, realizan su trabajo para otras plataformas digitales que, a juicio de las centrales sindicales, están utilizando de forma fraudulenta el trabajo autónomo.

A falta de conocer los detalles del texto final, no todos los ‘riders’ desean que se les considere trabajadores asalariados. Varias asociaciones han defendido en los últimos días su deseo de ser considerados autónomos, como la Asocia­ción Autónoma de Riders (AAR), la Asociación Profesional de Riders Au­tónomos (APRA) y la Asociación Es­pañola de Riders Mensajeros (AsoRi­ders), que defienden que la laboralidad les abocará a la precariedad y al paro.