Algunas organizaciones de repartidores que propugnan el mantenimiento de su status como autónomos estiman que si finalmente la ‘Ley Rider’ los convierte en asalariados se produciría un efecto de reducción de empleo entre las plataformas de reparto.

En concreto, se calcula que la consideración de los ‘riders’ como trabajadores asalariados podría suponer que unos 25.000 de todos ellos en España irían al paro y, en consecuencia, se han manifestado esta misma semana para pedir diálogo en la elaboración de una ‘Ley Rider’ que se antoja inminente.

La petición de estas organizaciones, que se han manifestado esta misma semana en diversas ciudades españolas, coincide en parte con la idea que tiene las organizaciones empresariales de que debe mantenerse el empleo autónomo entre los repartidores a domicilio.

En el otro fiel de la balanza, otros actores estiman que también es imprescindible poner coto a situacione que caen fuera de la legalidad laboral del país y que pueden conducir a un esquema que no tiene cabida en el ordenamiento social.

Entre ambas situaciones se encuentra la libre disposición de las partes en relación con el marco de relación laboral o comercial, un entorno un tanto difuso en el que también hay espacio para la aparición de falsos autónomos y otras figuras irregulares.