En un contexto de descenso de la demanda mundial del petróleo, las tasas de los buques petroleros que transportan más de dos millones de barriles al día entre Arabia Saudí y Japón, ruta de referencia en la industria, se establecen en el nivel más alto desde julio de 2008.

Esta paradójica situación se produce porque, mientras la Organización de Países Exportadores de Petróleo no está dispuesta a rebajar la producción por miedo a perder cuota de mercado, un buen número de buques se ven obligados a esperar en los puertos mientras se vacían los rebosantes tanques de almacenamiento en tierra. 

Así, petroleros capaces de albergar más de 100 millones de barriles de crudo han estado esperando días, e incluso semanas, en las costas de los países consumidores de petróleo en el mes de noviembre, esperando a que disminuyeran las provisiones en tierra.

A este situación se suma la estrategia de utilizar directamente los barcos para el almacenamiento de barriles, que actualmente está en alza. No obstante, el incremento en las tasas viene también motivado por el aumento de los envíos que tiene lugar tradicionalmente en invierno. 

Debido al equilibrio existente entre oferta y demanda en el transporte marítimo de petróleo, cualquier factor externo que reduzca el número de buques disponibles puede elevar las tarifas.

A este respecto, según recoge Bloomberg, durante este mes de diciembre habrá un 12% más de petroleros que cargas en el Golfo Pérsico, lo que supone la diferencia más ajustada de las últimas siete semanas.