A mediados de junio ya se saben dos cosas ciertas sobre la mesa de negociación en el sector del transporte de mercancías por carretera propuesta por el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, a primeros de mes.

La primera de ellas es que las 44 toneladas van a formar parte, casi con total seguridad, de entre las cuestiones relacionadas con la competitividad que debatirán el sector del transporte, representantes de otras actividades logísticas y los cargadores.

La segunda es que la mesa dará comienzo el próximo mes de julio, como ha indicado el secretario de Estado Pedro Saura en una conferencia celebrada esta misma semana, muy posiblemente con una primera toma de contacto que servirá para mandar los trabajos a después del verano, pese a que la crudeza de la situación requiere actuaciones de urgencia y con consenso.

Preparando la trampa

Para ir abriendo boca, en los próximos días, el Ministerio que dirige José Luis Ábalos enviará a los participantes en este mesa la serie completa de temas de debate, con la intención de buscar soluciones consensuadas que establezcan el marco del transporte y la logística para la próxima década.

Mientras tanto y ante los movimientos orquestados desde el ministerio en las últimas semanas, cada vez más transportistas piensan que la iniciativa se va pareciendo cada vez más a una trampa con la que colocar al sector del transporte por carretera entre la espada y la pared, ante una disyuntiva difícil de aceptar.