El sector inmobiliario logístico se convierte en el más atractivo para las inversiones

El mercado inmobiliario barcelonés está pasando a ser más favorable para los propietarios.

La economía española sigue creciendo con fuerza con un incremento del PIB del 0,8% en el segundo trimestre, del que se espera que termine el año en un 3,2%. Uno de los factores clave de este crecimiento es el aumento del 4,3% en las exportaciones, gracias a una confianza empresarial más positiva, según Cushman&Wakefield.

La demanda activa se encuentra en aumento, un crecimiento que se puede apreciar en la mejora de los niveles de asimilación en Barcelona. En Madrid, la falta de proyectos adecuados está frenando la actividad.

Desde el punto de vista del ocupante, la capital catalana está experimentando crecientes niveles de demanda de espacio de calidad, con una ocupación logística que alcanza los 160.000 m² en el tercer trimestre, un aumento del 3,68% sobre los niveles ya de por sí favorables del trimestre anterior.

Como consecuencia, el mercado está pasando a ser más favorable para los propietarios y estos están comenzando a retirar incentivos y a aumentar sus expectativas de alquiler aprovechando la mayor reducción de la oferta. Asimismo, los ocupantes están considerando espacios en zonas más secundarias, donde los alquileres son más bajos, aunque estos también están sufriendo una presión al alza.

En Madrid, por su parte se ve propulsada por diferentes factores y, aunque hay movimiento de ocupantes, no es tan robusta como la de Barcelona.  Se aprecia una falta de calidad del stock, ya que la mayor parte del espacio disponible no resulta atractivo para los operadores debido a que ha quedado anticuado y a menudo carece de los avances tecnológicos necesarios para poder trabajar en él de forma eficiente.

Las promotoras están reaccionando lentamente y comienzan a construir de forma especulativa, pero todavía se prefiere firmar preacuerdos antes de empezar a edificar.

Por su parte, desde el enfoque del inversor, en el tercer trimestre solo se cerraron dos operaciones de inversión en el sector de la logística, que ascendieron a un total de 88 millones de euros, lo que muestra una caída del 38 % respecto al tercer trimestre de 2015.

La baja disponibilidad, característica de los principales activos, seguirá obstaculizando el volumen de las operaciones y, mientras las rentabilidades prime se sitúan actualmente en el 6,50% en Madrid, estas aumentarán a medida que se intensifique la competencia.

En este contexto, se aprecia un panorama, con una posible situación de exceso de oferta en Madrid por una parte mientras que la disponibilidad disminuye en Barcelona.