Los últimos Observatorios del Transporte de Mercancías por Carretera que elabora el Ministerio de Transportes reflejan un incremento de los costes de explotación durante el segundo trimestre de 2020.

Esta subida se produce tras la importante bajada habida el primer trimestre que se debió a la bajada del precio del crudo.

Sin embargo, entre abril y junio el precio del carburante se ha incrementado un 3,9%, mientras que los costes de la financiación bancaria también han subido un 23,3%, según los datos aportados por Fenadismer.

Así pues, el coste unitario por kilómetro para un vehículo articulado de carga general queda establecido durante el trimestre en los 1,02 €/km, un 1,7% más, mientras que para vehículos articulados frigorífico se ha incrementado un 1,8% y un 0,5% para furgonetas.

De igual modo, entre abril y junio la partida del combustible ha ganado algo de peso en la estructura de costes, hasta colocarse en el 26% del total de los costes de explotación para un vehículo articulado de carga general, mientras que la partida de personal y dietas representa un 35,6% del total de los costes.

En un entorno eeconómico que ha provocado un fuerte desequilibrio en las cargas de salida y de regreso se ha producido un incremento de los retornos en vacío para el transporte internacional de un 43%, mientras que en el transporte nacional ha subido más de un 8% de incremento, con el consiguiente incremento de costes y de pérdida de eficiencia y rentabilidad.