Durante el pasado 2020, el transporte marítimo de corta distancia ha movido un total de 242,5 millones de toneladas, cifra que supone un retroceso de un 10% con relación a 2019, a causa de la pandemia.

Con más detalle, según los registros de SPC Spain, la caída ha sido mayor en el ámbito del cabotaje, con un volumen anual de 44,16 millones de toneladas y un descenso anual de un 13,8%.

Al mismo tiempo, el tráfico exterior ha disminuido un 9,1%, para sumar un total anual de 198,34 millones de toneladas.

Por otra parte el transporte marítimo de corta distancia internacional ro-ro también presenta una pérdida en 202o de un 3,2%, para un volumen anual de 20,5 millones de toneladas. En concreto, el descenso ha sido más pronunciado en los servicios de la fachada mediterránea, donde se registra un retroceso de un 3,2%, que en los de la costa atlántica, en los que se ha producido un descenso de un 3%.

Durante el año pasado, contrastan los aumentos que se han vivido en los servicios con Irlanda, Bélgica y Marruecos, con las caídas en las líneas a Francia, Finlandia y Reino Unido. En este sentido, se observa cómo el ‘Brexit’ ha empezado a afectar a los tráficos con el Reino Unido y cómo se empieza a contemplar Irlanda como alternativa para alcanzar el archipiélago británico.

Finalmente, el transporte marítimo de corta distancia de vehículos en régimen de mercancía suma el año pasado 2,64 millones de toneladas, un 24,1% menos que en 2019, lo que indica a las claras el impacto que ha tenido la pandemia sobre la industria automovilística internacional y sobre la demanda de vehículos en los principales mercados mundiales.