No hay mal que por bien no venga, suele decirse, ya que lo cierto es que la incertidumbre que rodea el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea parece alargarse, algo que permite a las empresas contar con algunos meses más para ir preparándose, mientras que, al mismo tiempo, la posibilidad de un ‘Brexit’ duro parece alejarse, a la vista de las últimas decisiones del Parlamento británico.

Sin embargo, esta situación está provocando también, como alertan diferentes autoridades españolas, que los plazos posteriores del proceso transitorio que habrá de establecerse mientras ambas partes cierran un acuerdo de libre comercio se acorten, dificultando las posteriores negociaciones, aunque, por otro lado, la convergencia existente entre ambas zonas facilitará el acuerdo.

Así mismo, todo apunta a que la transición se hará sin mayores problemas, ya que el Reino Unido está estableciendo toda una completa batería de medidas para que las importaciones procedentes de la Unión Europea puedan acceder al país en condiciones similares a las existentes actualmente, incluso en el caso de las mercancías perecederas, salvo los casos concretos de los plátanos y las patatas de siembra que están exentos, y para las que no se necesitará certificado fitosanitario, aunque sí el de conformidad.

Pese a todo, es posible que el establecimiento de controles aduaneros incremente los tiempos necesarios para pasar a Gran Bretaña, aunque Aduanas y los diversos Ministerios implicados han establecido mecanismos informáticos de coordinación con otros países europeos para que el paso fronterizo se haga con rapidez si se han hecho adecuadamente los trámites previos y se cuenta con registros en ambos lados.

Pero, desde el punto de vista de las Administraciones, aún existen muchas empresas que no estarían preparadas para el futuro escenario de relaciones entre la UE y el Reino Unido, especialmente pequeñas y medianas, mientras que las más grandes sí que han abordado este problema en gran parte.

Un futuro acuerdo de libre comercio

A más largo plazo, la mirada se posa sobre el establecimiento de un acuerdo de libre comercio que, a juicio del Reino Unido, debería basarse en intercambios comerciales no sujetos ni a aranceles, ni a cuotas y centrado en proteger las cadenas de suministro que tienen en común ambas zonas económicas.

A favor de este proceso se encuentran las más de cuatro décadas que ha estado el Reino Unido en las Comunidades Europeas y que, consecuentemente, han hecho que la legislación de este país haya ido acercándose a la de la UE, algo que facilitará las negociaciones gracias a la proximidad existente en las posiciones.