Las autoridades regionales de Ile-de-France, demarcación francesa ubicada alrededor de la ciudad de París, han anunciado oficialmente que renuncian al establecimiento de una ecotasa regional, dado que la regulación de este impuesto no permite aplicarlo exclusivamente a los vehículos que se encuentran en tránsito por esta área densamente poblada y que es destino de gran cantidad de mercancías que procedentes de otras zonas del país, así como también de otros países, que llegan para satisfacer las necesidades de la población.

Los transportistas de la zona han acogido la medida, que califican de pragmática, con satisfacción, ya que no penalizará su  rentabilidad.

Así mismo, el sector estima que esta iniciativa corresponde una lógica ecológica incentivadora y no punitiva, al permitirles conservar su competitividad en una zona de Francia en la estiman que su actividad ya están muy gravada.

La ecotasa es un impuesto que grava el uso de las infraestructuras según el principio de pago por uso.