Esta misma semana, la Comisión Europea ha presentado los resultados preliminares de un estudio sobre el impacto del transporte sobre el medio ambiente, la salud de las personas, el clima y la calidad del aire.

Entre las principales conclusiones del trabajo destacan el cálculo de los costes externos del transporte, que se cifran en un billón de euros al año, lo que supone el equivalente al 7% del PIB del conjunto de la Unión, y que se traducen en daños medioambientales, accidentes y congestión.

De igual modo, el análisis de las instituciones europeas también determina que la sociedad es la que hace frente en su mayor parte a estos costes externos, más que el usuario del servicio o actor que emite la contaminación en cualquier modo de transporte.

En particular, si se incluyen los costes de la infraestructura en el cálculo, el transporte por carretera es el que modo que paga una mayor parte de sus costes totales. Así mismo, este modo genera tres cuartas partes de los costes externos totales de todo el transporte. Sin embargo, si no se integran los costes de la infraestructura, es el ferrocarril el que aporta una mayor parte de sus costes externos.

El informe concluye que el transporte marítimo es el que menor cobertura de sus costes totales tiene en comparación con el resto de modos.

Con este estudio, la Comisión Europea seguirá desarrollando sus políticas para los diferentes modos de transporte internalicen sus costes externos a partir del principio de que el contamina paga.