Una de dos: o las instituciones europeas legislan sin analizar a fondo las consecuencias de las normas que elaboran, o el trabajo de zapa contra el Paquete de Movilidad ha pasado a otra fase de mayor intensidad.

En este contexto, la Comisión Europea ha dado a conocer recientemente los resultados de un estudio elaborado sobre el impacto del Paquete de Movilidad en el sector del transporte en la UE en dos aspectos específicos, como son la vuelta a casa al Estado miembro de establecimiento cada ocho semanas y la aplicación de cuotas de cabotaje en las operaciones de transporte combinado internacional.

Ambos resultados sugieren efectos negativos, incluido un aumento de las emisiones del transporte, lo que implica que la Comisión esté evaluando de cerca los resultados del estudio en el contexto del Pacto Verde Europeo, su estrategia de movilidad inteligente y sostenible y el funcionamiento del mercado único.

Aumento de la contaminación

El análisis de la obligación de vuelta a casa de los camiones indica que la generación de viajes adicionales que va a provocar podría causar hasta 2,9 millones de toneladas de emisiones de CO2 adicionales en 2023, lo que implica un aumento de entre el 0,8% y el 4,6% en las emisiones del transporte internacional de mercancías por carretera.

Así mismo, la regulación de las cuotas de cabotaje para las operaciones de transporte combinado internacional estima que un uso generalizado por parte de los Estados miembros de la opción de introducirlas podría dar lugar a 397.000 toneladas adicionales de emisiones de CO2 y a posibles efectos negativos a largo plazo en el ferrocarril y el transporte intermodal.

Como consecuencia, la Comisión ha anunciado que tiene la intención de «abrir un debate con los Estados miembros, el Parlamento Europeo y todas las partes interesadas sobre los posibles caminos a seguir, basándose en los datos y las conclusiones de los dos estudios».

Los cambios en un Paquete de Movilidad que está dando sus primeros pasos parecen, cada día que pasa, más inevitables.