La Xunta apoya la petición de los trabajadores de la planta de Ence para que la instalación pase a formar parte del suelo de la zona de servicio del puerto de Marín.

Así pues, el Gobierno gallego elaborará un informe al respecto que se trasladará a la Administración central para su aprobación.

De este modo, las autoridades autonómicas y los trabajadores de la compañía pretenden que, al incluirse la planta en la zona de servicio del recinto portuario, puede considerarse justificada la instalación por su relación con el tráfico portuario, por el volumen de tráficos marítimos que generan o por los servicios que prestan.

En este sentido, se cumplirían estos requisitos, ya que, según ae argumenta, toda la pasta de papel que produce pasa por las instalaciones portuarias, hasta el punto de que constituye uno de los tráficos estratégicos del puerto de Marín.

Además, la Xunta estima que de este modo se podría desbloquear en la práctica la situación y garantizar el futuro de los más de 5.000 empleos directos e indirectos que dependen de la fábrica de Ence en Pontevedra.

El mantenimiento de esta planta supondría un revulsivo para los tráficos del puerto de Marín, así como para la economía u el empleo en su comarca más próxima, por lo que las autoridades gallegas pretenden volver a dirigirse al Gobierno central para diseñar una alternativa quer permita mantener la planta de Lourizán en sus instalaciones actuales.