Hasta el año 2025, el cliente y la sostenibilidad serán temas clave para las cadenas logísticas, siendo el Internet de las Cosas, la automatización y la digitalización las principales herramientas para adaptar los negocios a la evolución del mercado y a los nuevos desafíos globales.

No obstante, según un informe de BSR que recoge el hub digital del puerto de Barcelona, PierNext, la mayoría de proveedores logísticos no cuentan con las herramientas adecuadas para evaluar o gestionar estos impactos.

Una solución sería establecer redes de proveedores geográficamente más próximos, para evitar disrupciones en la cadena logística. Asimismo, la consultora recomienda prepararse para los efectos de la automatización, que en algunos casos se verán desplazados de sus funciones.

En este sentido, será fundamental asegurarse de que los mejores talentos forman parte de las plantillas, pues según explican desde KPMG, la irrupción de la Inteligencia Artificial, el blockchain o la robótica requerirán de perfiles muy especializados.

Nuevos retos para las cadenas de suministro

En lo que se refiere a la emergencia climática, la respuesta debe enfocarse en materiales y recursos alternativos, nuevas formas de asegurar el suministro y minimizar interrupciones y modos de transporte más sostenibles.

Por su parte, la digitalización y el IoT han acostumbrado al consumidor a productos y servicios a la carta y a exigir una mayor velocidad en las entregas. Esto no tiene que suponer un problema si las cadenas adaptan su producción para responder a una demanda más personalizada.

La Inteligencia Artificial permite interpretar los datos que generan las interacciones con los clientes para segmentar y predecir patrones de comportamiento. En cualquier caso, es importante distinguir qué información es útil y cuál no, así como la manera de recopilarla e interpretarla.

En definitiva, en los próximos años la logística permitirá conectar a los diferentes agentes de la cadena de manera transparente y anticiparse a posibles escenarios futuros.

Muchos puertos, como Rotterdam, Hamburgo, Los Ángeles, Amberes o Barcelona, ya han iniciado la senda de la sostenibilidad y la digitalización y pueden servir de ejemplo para el resto de los agentes logísticos.