Los transportistas que realizan el servicio terrestre en el puerto de Castellón se quejan del aumento de las colas que se producen en la instalación y que afectan a los tráficos de productos cerámicos, uno de los tráficos principales de la dársena de La Plana.

La situación provoca, según las patronales provinciales del sector, un aumento de los costes y una pérdida de productividad de las empresas de transporte de mercancías por carretera de la provincia, por lo que buscan soluciones con la industria castellonense y los actores del transporte marítimo para buscar soluciones que permitan ganar fluidez en estos tráficos.

Sobre la situación del sector sobrevuela el impacto del bloqueo del Canal de Suez los últimos días de marzo, situación que ha podido alterar los flujos de exportación del sector cerámico y azulejero castellonense hacia algunos de sus principales destinos exteriores.

Así mismo, los transportistas castellonenses también alertan de que los retrasos y las colas no son nuevos. De igual modo, esta tendencia también se repite en otros enclaves portuarios del país, especialmente en aquellos en los que la congestión de las temrinales alcanza la plena capacidad, como consecuencia de la alteración que desde hace meses viven los circuitos internacionales de contenedores vacíos.