Como era de esperar, la culminación de un acuerdo para sacar adelante una ‘Ley Rider’ que da preferencia a los trabajadores asalariados no ha sentado bien a las plataformas.

En este sentido, Stuart ha emitido un comunicado en el que acusa a la Ceoe de haber «fallado en su función representativa dentro de la mesa del diálogo» y critica «su falta de apoyo hacia las plataformas, provocando que finalmente no se haya adoptado ninguna de las propuestas del sector del reparto de comida a domicilio».

De igual modo, la compañía también destaca «el efecto negativo que puede tener una laboralización forzosa tanto para nuestros clientes, como para los mensajeros colaboradores«, algo que, a su juicio, «va a debilitar ineludiblemente a el pequeño y mediano comercio», que, según indica, son sus principales clientes.

Aun así, Stuart aclara que, pese al cambio que, en su opinión, le perjudica «seguirá operando con normalidad y se adaptará a la legislación vigente, acatando las pautas marcadas en el nuevo decreto ley».

Antes de que se alcanzara un acuerdo sobre la inminente ‘Ley Rider’ ya se había producido una sentencia del Tribunal Supremo que incidía en el carácter laboral de las relaciones que establecen los repartidores con las plataformas digitales.