La pandemia del Covid-19 ha acelerado el crecimiento del e-commerce, y por tanto, de los servicios de mensajería y paquetería exprés, que deben abastecer a los consumidores de manera fiable y rápida, y ser capaces de manejar diferentes tipos de mercancías.

El éxito de las empresas de venta ‘on-line‘ y los proveedores de servicios logísticos depende en gran medida de sus centros de distribución, y a menudo, es el rendimiento de sus sistemas de clasificación el que determina su competitividad, según explican desde Beumer Group.

La tecnología para distribuir las diferentes mercancías se está volviendo cada vez más compleja, pues no sólo aumenta el número de mercancías a enviar, sino que los tamaños son cada vez más diversos.

Además, los operadores tienen que reaccionar en poco tiempo a nuevas tareas, ampliando sus clasificadores en función de las necesidades. Esto requiere sistemas de clasificación que puedan ser integrados de manera rápida y fácil.

Igualmente se ha apostado por la automatización, lo que ha permitido aumentar la ergonomía de estos sistemas, mejorar su eficiencia y visibilidad, y potenciar la trazabilidad de las mercancías transportadas.

Digitalización

En el ámbito de la digitalización, es importante destacar que los sistemas y sensores actuales permiten el análisis de los datos proporcionados por las máquinas de los almacenes, lo que facilita un aumento de la disponibilidad y rendimiento de los clasificadores.

Con la ayuda de un gemelo digital, es posible controlar los flujos de material o incluso el trazado de la instalación en cada detalle. En lo que se refiere a la visualización de los resultados, el operador puede utilizar códigos de color, por ejemplo, para hacer visibles los cuellos de botella o utilizar filtros de tiempo para los datos recogido.

El aprendizaje automático, por su parte, permite que la máquina, en lugar de reconocer únicamente que algo está mal, identifique la causa, pudiendo generar un plan de mantenimiento, de modo que el personal de servicio solamente reemplace un componente cuando sea realmente necesario.

En el futuro se pretenden utilizar más sensores y otros sistemas, para desarrollar procesos cada vez más inteligentes y aumentar el nivel de automatización, pudiendo proporcionar más servicios a los clientes.