El uso de robots móviles autónomos en los centros de procesamiento de pedidos se ha intensificado con el crecimiento del comercio electrónico. Según el último informe al respecto de Interact Analysis, el número de unidades adquiridas para su uso en instalaciones de recogida de pedidos a nivel internacional se aproximaba a 20.000 en 2019.

Esta cifra casi duplicaba los envíos totales realizados el año anterior, pero además se prevé que las ventas sigan aumentando, llegando a más de 1,1 millones de robots en almacenes de todo el mundo a finales de 2024.

La disminución de la mano de obra hace que sea más difícil retener a los trabajadores que realizan tareas poco cualificadas en los almacenes. Además, el evidente aumento del e-commerce durante la pandemia también ha influido de forma significativa.

La tecnología AMR, llamada así por sus siglas en inglés, se distingue de la de los AGV en que no necesitan la intervención del ser humano para cambiar de ruta, ya que cuentan con unos sistemas de navegación incorporados.

Robots para la clasificación 

Hay diversos sistemas disponibles, pero una de las funciones más recientes de la intralogística que saca partido de esta tecnología es la clasificación. Los robots de clasificación, como la serie ‘Mini Yellow’ de LiBiao, constituye una alternativa a los sistemas de clasificación basados en cintas transportadoras transversales y bandejas basculantes.

Requieren un espacio considerablemente más pequeño para ofrecer las mismas estadísticas de productividad, mientras que el tiempo necesario para completar una instalación también es inferior.

Además, dado que no necesitan una infraestructura fija, los sistemas modulares basados en AMR son ampliables y ofrecen una flexibilidad absoluta, pues se pueden incorporar robots adicionales para hacer frente a cualquier pico de productividad. Por otro lado, la tecnología es completamente móvil.

A diferencia de los sistemas de clasificación basados en cintas transportadoras, que a menudo deben desactivarse si se produce un fallo en algún punto, si un robot concreto tiene una avería, se retira del área de trabajo y se sustituye rápidamente.

Hasta el momento, China y Estados Unidos han sido los dos principales inversores de estos sistemas de clasificación, pero la comunidad logística de Europa es cada vez más consciente de los beneficios que aportan.