Veinte meses después de que en enero de 2014 se presentara concurso de acreedores, Leciñena ha solicitado su liquidación voluntaria al Juzgado Mercantil número dos de Zaragoza, que tramita esta suspensión de pagos, según informa el Periódico de Aragón.

El fabricante maño de carrocerías y semirremolques emplea actualmente a 70 trabajadores y según aseguran fuentes de la empresa, este proceso no va suponer el fin de su actividad.

Se trataría de salvaguardar y garantizar su viabilidad, para lo que sería necesario la entrada de un nuevo socio, algo que no se ha producido hasta el momento.

El proceso pasa por desprenderse de los activos improductivos y reestructurar la compañía para «permitir que fructifiquen las negociaciones con diversos inversores» que se vienen manteniendo en los últimos meses, aunque no se conocen los detalles de esa posible operación.

La entrada en la liquidación es un paso obligado legalmente al no haber podido llegar a un acuerdo con los acreedores para el pago de sus deudas.

Aumento de la actividad

Pese a encontrarse en concurso de acreedores desde enero del 2014, Leciñena ha mantenido la actividad.

Actualmente, con una reducida plantilla de 70 trabajadores y después del bajón en la actividad durante el pasado año, según la información de la Asociación de Fabricantes de Remolques y Semirremolques Asfares, en los primeros siete meses del año Leciñena ha matriculado un total de 155 unidades, frente a las 66 contabilizadas en todo el 2014. 

Desde la empresa se confía en que con la llegada de un nuevo inversor, la empresa pueda incrementar su actividad, ya que en estos momentos el proceso concursal en el que se encuentra, limita su capacidad financiera.

La situación de la empresa es ahora mucho mejor que cuando entró en concurso, con un pasivo estimado de 40 millones de euros.

Leciñena presentó un total de cinco expedientes de regulación de empleo de extinción, dejando la plantilla con 70 empleados menos y en marzo de 2014 aplicó un ERTE de 110 días. En junio del mismo año, los trabajadores realizaron varias protestas en las calles de Zaragoza, para reclamar su salarios atrasados.

Actualmente, la empresa está al corriente de todas sus obligaciones con la plantilla.